Sauna de Infrarrojos

Elimina toxinas mientras te relajas y regeneras tus músculos y piel sin necesidad de llegar a la temperatura y humedad de las saunas tradicionales.

Duración 40-60 minutos

  • Individual: 50€
  • Bono de 10 sesiones: 400€ (40€/sesión)
  • Abono mensual (4/mes) 150€ (37,5€/sesión)
  • Fuego y hielo: (Individual) 75€
  • Fuego y hielo: (Bono de 10 sesiones) 500€ (50€/sesión)
  • Fuego y hielo: (abono mensual) 250€ (62,5€/sesión)
Sauna de Infrarrojos

Evidencia

A diferencia de las saunas tradicionales, las saunas de infrarrojos utilizan luz infrarroja lejana, en lugar de calor extremo,para calentar el cuerpo desde dentro hacia fuera, en lugar de desde fuera hacia dentro. En cuanto entras en una sauna de infrarrojos, tu cuerpo se relaja y empieza a curarse.

La terapia de infrarrojos tiene innumerables beneficios, pero el principal es la desintoxicación. La luz infrarroja lejana hace vibrar tus células, elevando la temperatura central de tu cuerpo, creando un sudor muy profundo que elimina toxinas que probablemente ni siquiera te habías dado cuenta de que tu cuerpo arrastraba. El efecto puede ser tan profundo que a veces las toallas de los clientes se vuelven marrones por las impurezas que se purgan. Para los clientes centrados específicamente en la desintoxicación, ofrecemos suplementos complementarios para amplificar la experiencia.

Además de la desintoxicación, las saunas de infrarrojos ayudan a que tus mitocondrias sean más productivas, se vuelvan más densas y aumenten de tamaño, de modo que tu producción general de energía mejora después de cada sesión.

Algunos beneficios más importantes: Aumentan las «proteínas de choque térmico», que desempeñan una importante función antienvejecimiento en el organismo, potencian las hormonas del bienestar como la serotonina y la dopamina, alivian el estrés, mejoran la circulación y el flujo sanguíneo, tensan la piel y te ayudan a BRILLAR.

¿Cómo es una sesión de Sauna de Infrarrojos?

Una sesión de sauna de infrarrojos suele durar entre 30 y 60 minutos, según la tolerancia del cliente. Recomendamos sobrepasar unos minutos tu zona de confort.

Nuestra sauna de infrarrojos incluye además cromoterapia, aromaterapia y, como mejora, acceso directo a un baño de hielo.

Beneficios

Desintoxicación

Desintoxicación

Sintetiza colágeno, ayuda a que la piel brille

Sintetiza colágeno, ayuda a que la piel brille

Vasodilatación, mejora de la circulación sanguínea

Vasodilatación, mejora de la circulación sanguínea

Estimulan las hormonas del bienestar

Estimulan las hormonas del bienestar

Aliviar el estrés, mejorar el sueño

Aliviar el estrés, mejorar el sueño

Rápida recuperación del ejercicio

Rápida recuperación del ejercicio

FAQ

Pregunta 1. ¿Qué es una sauna de infrarrojos y en qué se diferencia de una sauna tradicional?

Una sauna de infrarrojos utiliza luz infrarroja lejana para calentar el cuerpo desde dentro hacia fuera, sin necesidad de alcanzar la alta temperatura y humedad típicas de una sauna tradicional. En BioSpa esto se traduce en una experiencia más cómoda para muchas personas, con un sudor profundo orientado a la desintoxicación y la recuperación. Al no depender solo del aire caliente, el calor se siente más “envolvente” y progresivo, y suele permitir sesiones largas sin sensación de agobio.

Pregunta 2. ¿Para qué sirve la sauna de infrarrojos y qué beneficios se asocian a su uso en BioSpa?

En BioSpa la sauna de infrarrojos se utiliza como herramienta de bienestar y recuperación. El objetivo principal es favorecer una sudoración profunda que ayude a eliminar impurezas y a aliviar la sensación de “carga” corporal asociada al estrés, los viajes o el entrenamiento. Además, se asocia a mejoras en la circulación por vasodilatación, a una piel con mejor aspecto por estimulación de colágeno, y a un efecto de relajación que puede apoyar el descanso. Como en cualquier terapia de bienestar, los resultados dependen de la constancia, la hidratación y el estilo de vida.

Pregunta 3. ¿Cómo es una sesión de Sauna de Infrarrojos en BioSpa y cuánto dura?

Una sesión en BioSpa suele durar entre 40 y 60 minutos, ajustándose a tu tolerancia y objetivo del día. Te instalas en una cabina de infrarrojos y el cuerpo entra en calor de forma gradual; muchas personas empiezan a sudar de manera notable a los pocos minutos. La experiencia incluye elementos sensoriales como cromoterapia y aromaterapia, pensados para potenciar la relajación. Si buscas contraste térmico, en BioSpa también se ofrece la posibilidad de combinar la sesión con estímulos de frío, siempre guiado por el equipo.

Pregunta 4. ¿Qué es el protocolo “Fuego y Hielo” y para quién puede ser una buena idea?

“Fuego y Hielo” hace referencia a un enfoque de contraste térmico: alternar calor (como la sauna de infrarrojos) con una exposición al frío (por ejemplo, baño de hielo o crioterapia, según el plan del centro). Esta combinación se usa mucho en recuperación deportiva y en rutinas de resiliencia al estrés, porque el cuerpo pasa por dos estímulos opuestos que activan la circulación y la sensación de “reset”. En BioSpa puede ser interesante para deportistas, personas con alta carga de estrés o quienes buscan una experiencia intensa. Si tienes patologías cardiovasculares o dudas médicas, conviene consultarlo antes.

Pregunta 5. ¿Cada cuánto se recomienda hacer sauna de infrarrojos y cuántas sesiones necesito para notar cambios?

La frecuencia ideal depende de tu objetivo. Para relajación y descanso, muchas personas la integran 1 vez por semana como ritual de autocuidado. Para recuperación muscular y sensación de ligereza, puede tener sentido 2-3 veces por semana durante unas semanas y luego mantener. En BioSpa lo habitual es empezar con una pauta realista, observar cómo responde tu cuerpo (energía, sueño, piel, rigidez muscular) y ajustar. Lo más importante es mantener una buena hidratación y reponer minerales si sudas mucho, para que la experiencia sea segura y sostenible.